22 de mayo del 2020

Las desastrosas consecuencias, de alcance mundial, derivadas de la pandemia provocada por el virus Covid-19 están poniendo de manifiesto entre nosotros comportamientos personales y sociales de inigualable ejemplaridad. Comprobamos cómo, en la tarea de combatir y superar los efectos aterradores para la salud de los ciudadanos, manteniendo al mismo tiempo el mínimo soporte vital de la sociedad en su conjunto, todos los profesionales y trabajadores dedicados a ello en su fase más aguda lo han hecho con unos niveles de compromiso que  deberíamos valorar y no olvidar en el futuro, sea cual sea éste.

En primerísimo lugar, profesionales y trabajadores de la Sanidad Pública, quienes pese a tener que desenvolverse en un miserable entorno de precariedad laboral y falta de medios, provocado por mezquinas decisiones políticas tomadas anteriormente, que les ha llevado a padecer la tragedia en su propia estructura humana, han actuado con impresionante entrega.

También todos aquellos que con su dedicación y esfuerzo han hecho posible la producción, distribución y venta de alimentos y productos considerados de esencial necesidad.
Igualmente, quienes desarrollan su actividad en servicios imprescindibles para asegurar que, aunque en niveles mínimos, nuestra vida se desarrollara con normalidad; es decir, funcionarios policiales, transporte público o servicio de limpieza y recogida de basuras. Así como los trágicamente puestos de actualidad, aquellos que componen la cadena de los servicios funerarios.

De la misma manera, mostramos nuestro respeto por los profesionales de la enseñanza, quienes de forma telemática han mantenido su compromiso para que los estudiantes de todos los niveles puedan  continuar su formación académica.

Destacamos también la utilidad y eficacia que han  demostrado los establecimientos comerciales del bario. Todos aquellos cuya actividad estaba permitida por las disposiciones sanitarias han permanecido abiertos prestando un servicio impagable.

Conjuntamente, todos ellos, han vuelto a mostrar la realidad: que es el mundo del trabajo el entramado venoso por el que fluye la savia que hace posible nuestra vida en sociedad.

RECIBAN NUESTRO MÁS EMOCIONADO, FRATERNAL Y SOLIDARIO AGRADECIMIENTO.